Si bien, la cercanía y la procedencia del capital de Estados Unidos, Europa y Asia, hacen que México, y sobretodo Monterrey, adopten estándares internacionales para la calidad del aire interior, convirtiéndose en punta de lanza en el tema de regulación, es necesario que empresas, gobiernos y sociedad tomen conciencia de lo nocivo para la salud el aire contaminado en espacios cerrados.

“Es fundamental que todos tomemos medidas para mejorar la calidad del aire interior, esto es algo que es una responsabilidad o hasta una obligación de parte del gobierno, de diferente nivel, del gobierno federal, estatal y municipal, y de las empresas privadas, de darle y tener para los empleados un aire limpio y sano que estén respirando”, dijo Marisa Jiménez de Segovia, directora general de empresa Air-Care de México.

Refirió que de acuerdo con la Agencia para la Protección Ambiental de Estados Unidos el aire interior está cinco veces más contaminado que el del exterior.

Y en el caso de Monterrey, cuya contaminación externa es muy elevada, las complicaciones de salud se agudizan.

Jiménez comentó la contaminación en Monterrey el martes rebasó por mucho esa recomendación de aire exterior de la Organización Mundial de la Salud que es de 5 micro gramos por metro cúbico, y hace dos días fue de 17 micro gramos por metro cúbico.

Por su parte, Rafael Pérez Vanzzini, especialista en Alergia e Inmunología Clínica en Monterrey, dijo que para cuidar el aire interior se puede solicitar que se modifiquen regulaciones para las construcciones de espacios de vivienda, comerciales y de trabajo en general.

En ese punto, Eleazar Rivera Mata, líder Regional de Actividades Gubernamentales de ASHRAE en Región 8 (México, Texas, Oklahoma y Arkansas), afirmó que el sector de la construcción es el más activo en el aspecto de la calidad del aire interior.

Consideró de suma importancia atender el tema, ya que de acuerdo con el Banco Mundial el 50 por ciento de la población vive en ciudades, y para el 2050 siete de cada 10 personas en el mundo vivirán en urbes, y en Latinoamérica serán 8 de cada 10, lo que implicará que la contaminación aumente por el transporte y la industria.

Y a nivel de vivienda, donde el problema también se debe ver y atacar, de acuerdo con una encuesta nacional de consumos energéticos, el 90 por ciento de las casas en Nuevo León tiene minisplits.

“El artículo 4 de la Constitución mexicana habla sobre el aire y el artículo 46 de la Ley Estatal de Salud señala que se debe vigilar la calidad del aire interior, y esto tiene aproximadamente desde 1994, pero no hay alguien que la ejerza”, lamentó Jiménez.