El panorama se ve negro para el país. Esto se sigue escuchando en muchos foros, donde se quedaron sorprendidos acerca de las recientes elecciones, en las cuales 55 millones de mexicanos y mexicanas votaron a favor de Claudia Sheinbaum, dándole una victoria contundente con 31 por ciento de diferencia a Xóchitl Gálvez.

El panorama no se ve negro para el país. Lo repito, México no tiene un futuro negro, más bien tiene un futuro bastante prometedor y todo en sus manos para avanzar como país.

Lo importante es y será impulsar los temas económicos y fomentar la innovación. Independientemente de tu trinchera política, los hechos sobre el futuro de México muestran una estabilidad económica y que México sigue siendo un país muy clave para invertir, en especial para extranjeros.

Mano de obra calificada, costos competitivos y relaciones efectivas con sindicatos son las tres razones más fuertes de México que se indican en el último estudio del “IMD World Competitiveness Center”. México va a crecer su economía alrededor de un 2.5 por ciento y con un buen liderazgo en la futura Secretaría de Economía Federal el país pudiera entrar en una época de desarrollo estabilizador o ser una “Goldilocks Economy”, una situación que dará un crecimiento económico sostenible.

El crecimiento económico del país, aunque moderado, seguirá siendo impulsada por las utilidades reinvertidas de empresas extranjeras en México que expandan la capacidad de producción para aprovechar el mercado estadounidense.

A esto se suma que entre enero y mayo se anunciaron 127 inversiones con una expectativa de inversión de 39 mil millones de dólares y de 54 mil nuevos empleos directos en diversas industrias. Y eso que el boom del nearshoring aún tiene mucho potencial y camino de darse. En ese sentido, los recientes ajustes del tipo de cambio también son señales muy positivas para las empresas nacionales de exportación.

El 8 de marzo 2022, el tipo de cambio estaba en 21.38, y después de tener un superpeso por dos años, el ajuste que se dio fue esperado. El mensaje del viernes pasado del Banco de México que podía intervenir en el mercado en caso de ser necesario, ante mayores y bruscos movimientos, debe dar a los inversionistas otra señal de estabilidad. El enfoque “pro-business” en las políticas económicas mejorando el ámbito regulativo es una gran palanca para impulsar múltiples industrias. 

Es sumamente importante que el nuevo Gobierno Federal invierte en infraestructura e innovación para aumentar los niveles de productividad laboral. El enfoque y la inversión en I + D + i (Investigación, Desarrollo e Innovación) es sumamente crucial. El momento de invertir en México durante estos meses es mejor que nunca. 

La oportunidad para inversionistas nacionales e internacionales, en especial en el Norte y Bajío del país, sigue siendo prometedor en un contexto global. Para eso, la vinculación e integración con Estados Unidos es sumamente importante.

Trump o Biden, cada uno, igual que Claudia Sheinbaum, sabe que deben aliarse aún mucho más y mejor con su vecino para poder ser competitivos a nivel internacional. Van a ver que la integración se dará y México seguirá siendo un país emergente de grandes oportunidades.

En conclusión, las inversiones en México tienen bastante certidumbre y las expectativas de tener buenos retornos de inversión se van a dar. Hago de nuevo un llamado a la toma de decisión política y los y las empresarios/as del país de crear en un mejor país. No se desanimen. Menos grilla más productividad. 

El involucramiento de la iniciativa privada, el impulso al emprendimiento y el desarrollo de las PyMEs siguen siendo tres temas fundamentales que darán a México aún más estabilidad y crecimiento. Ahí me van a ver apoyándolos. Les recomiendo invertir en su país, tiempo y recursos.

Adicionalmente, vamos a seguir invitando inversionistas y fondos internacionales, en especial nuestros amigos y amigas de Estados Unidos.

Entonces, manos y mente a la obra. ¡Ánimo!