Por ser “una simulación” y “una tomada de pelo”, los dirigentes nacionales del PRI y el PAN rechazaron los foros de consulta y la encuesta que organiza Morena para su iniciativa de reforma al Poder Judicial.

El priista Alejandro Moreno acusó que el gobierno “simula apertura en el proceso para reformar al Poder Judicial, con la realización de sus foros y una encuesta al vapor”.

Por eso, adelantó que “en el PRI rechazamos enérgicamente cualquier iniciativa que pretenda alterar el equilibrio de poderes, politizar la elección de jueces, magistrados, ministros y socavar la independencia del Poder Judicial”.

Por lo anterior, aclaró que “no vamos a ceder ante la acometida autoritaria de este gobierno”.

En tanto, el presidente nacional panista, Marko Cortés, afirmó que las encuestas mandadas a hacer por Morena este fin de semana representan “una total simulación para justificar la perversa propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Enfatizó que estas encuestas lo que buscan es validar la decisión que ya tiene tomada el mandatario de controlar al Poder Judicial.

“Continúa el circo y teatro con esto de las encuestas. Es una tomada de pelo más que van a consultar a la gente respecto a una reforma al Poder Judicial. Lo que buscan es validar la decisión que ya tienen tomada de controlar al Poder Judicial”, dijo mediante un comunicado.

Estimó que, con estas encuestas, que son similares a la que se hizo en el caso del aeropuerto de Texcoco, el país pasará de tener “un fiscal carnal” a tener “jueces carnales”, lo cual será “muy peligroso”.

Planteó que la virtual presidenta, Claudia Sheinbaum, mejor busque “profesionalizar los ministerios públicos, porque no integran de forma adecuada las averiguaciones previas y por eso terminan saliendo de la cárcel los delincuentes; que haga un análisis de derecho comparado con otros países para ver dónde funciona mejor el Poder Judicial, y escuchar a las barras de abogados, universidades y académicos”.

En tanto, el líder priista en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, criticó que los expertos que voltean a ver al sistema de justicia de Estados Unidos para adoptar el método de elección de los jueces incurren en “un error”.

“Es un error equipararlos, porque las condiciones y la formación son muy distintas, así como la manera en que se aplica el debido proceso al juzgar, además de que esa elección se realiza sólo en algunas entidades federativas de ese país”, precisó.