El agua mineral es un burbujeante alivio para los días calurosos y a veces es remedio casero: algunos la toman para ‘curar’ la cruda, otros para la buena digestión y hay quienes solo quieren algo fresco para acompañar la comida, ¿pero eso que parece tan buen hábito es para todos? Spoiler: no siempre, no en todos los casos.

Esta bebida no es más que agua con gas natural o infundido artificialmente, sus burbujas se forman con gas de dióxido de carbono, cuando se libera la presión generan ácido carbónico, el cual al tomarlo causa una sensación placentera en los receptores de la boca.

El agua mineral con limón, naranja, frutos rojos, menta o cualquier otro ingrediente forma parte de la vida cotidiana alrededor del mundo, su sabor neutro con un toque ligeramente amargo es la base para otras tantas bebidas mezcladas, incluso algunos cocteles con alcohol, limonadas y naranjadas.

¿Qué tan bueno o malo es tomar agua mineral?

La dietista Lauren Sullivan explica en Cleveland Clinic: “Hay muy pocos estudios específicos que demuestren que el agua con gas tenga efectos negativos sobre la salud. El agua, ya sea natural o con gas, es mejor que las bebidas altas en calorías e infundidas con azúcar”.

Sin embargo, en el supermercado hay muchas opciones. La Revista del Consumidor (septiembre, 2020) resume que en general hay 3 tipos de agua mineral:

Agua mineral natural: proviene de los manantiales minerales y tiene burbujas naturales, las cuales en general se pierden cuando se extrae el agua. Tiene minerales como magnesio, calcio, potasio y hierro.Agua mineral natural carbonatada o gasificada: esta es agua mineral con gas carbónico y suele ser de procedencia volcánica, lo que le da un sabor ácido.Agua mineralizada: se le agregan minerales para enriquecer sus propiedades, como calcio o magnesio.

Cleveland Clinic explica que, en tanto el agua con gas solo sea eso (agua y gas), se considera una adición saludable a la alimentación cotidiana, contrario a cuando tiene ingredientes añadidos poco saludables (azúcares, saborizantes, etc.).

Hidrata

Cleveland considera que “el agua con gas es tan hidratante como su homóloga sin burbujas”, por lo cual es una buena opción para las personas a quienes les cuesta consumir la suficiente.

Según National Institutes of Health (NIH), una ingesta saludable de líquidos ayuda a eliminar el sodio y las toxinas de los riñones, además reduce el riesgo de enfermedad renal crónica. Una correcta hidratación también contribuye a tener una buena digestión.

Es una alternativa saludable al refresco

LiveStrong menciona que quienes buscan dejar de tomar refresco podrían encontrar en el agua carbonatada una buena opción, para “saciar tus ansias de tomar algo con gas”.

Incluso se recomienda añadir jugo de limón, lima, toronja, pepino, frutas frescas y otros ingredientes sanos para dar un toque de sabor con dulzor natural.

Las bebidas azucaradas son altas en calorías y azúcares añadidos, en exceso se relacionan con enfermedades como la diabetes, cardiopatías, obesidad y más. “Si reemplaza los refrescos azucarados por agua con gas, este es un paso en la dirección correcta”, dice The Conversation.

Efectos negativos: ¿Qué pasa si tomo mucha agua mineral?

Aunque el agua mineral es saludable, tampoco se aconseja que cada vaso que tomes a lo largo del día sea de esta versión, ya que ninguna bebida reemplaza al agua simple, la única esencial para el funcionamiento del cuerpo.

Si tiene azúcar puede ser perjudicial

El agua mineral a veces se mezcla con otros ingredientes como azúcares añadidos, edulcorantes, cafeína, saborizantes y colorantes, los cuales cambian su perfil nutricional.

Cleveland detalla que el consumo excesivo de azúcar se asocia a cardiopatías, diabetes, obesidad y otras enfermedades crónicas; además, los edulcorantes artificiales se estudian por su relación con problemas estomacales.

En tanto a la cafeína, se considera segura en cantidades moderadas para la mayoría de los adultos (excepto para quienes tienen sensibilidad al compuesto activo), pero “no existe un nivel seguro de ingesta de cafeína para los niños”.

Efectos en el estómago

De acuerdo con Cleveland Clinic, mientras que en algunas personas esta bebida ayuda a sentir saciedad y podría aliviar el estreñimiento, es posible que personas propensas a problemas estomacales experimenten efectos secundarios temporales:

GasesDolor de estómagoEructosDistensión abdominal

Podría dañar los dientes

Algunas investigaciones han mostrado preocupación por los efectos del ácido carbónico en los dientes, ya que es una bebida más ácida que el agua simple: “Un consumo elevado podría contribuir a problemas como la erosión dental y el reflujo ácido en determinadas personas”, dice Eat this, not that.

Dicho sitio de salud cita una investigación del Hospital Dental y la Facultad de Odontología de Birmingham (Inglaterra), en el cual se encontró que la exposición prolongada a aguas con gas aromatizadas afectaba negativamente a la superficie de los dientes.

Healthline, aunque hay muy pocas investigaciones sobre los potenciales daños del agua mineral con gas al esmalte dental, no se ha encontrado que esto sea para preocuparse; además, es 100 veces menos dañina que un refresco con azúcar.

¿Daña los riñones?

La Asociación Española de Urología (AEU) dice que la mineralización del agua mineral natural no daña los riñones: no hay nada concluyente en el que su consumo se relacione con cálculos renales y daño renal, es más, puede beneficiar a estos órganos al ayudar a la hidratación.

Personas que deben evitar el agua mineral con gas

Se aconseja moderar o evita el agua con gas en algunos casos, ya que podrían presentarse malestares.

Personas que no toleran la carbonatación

Cleveland aconseja a quienes no toleran bien la carbonatación (tienen gases, dolor estomacal, etc.) que “reduzcan el consumo de agua con gas y se limiten al agua sin gas”.

Personas con acidez estomacal y reflujo

LiveStrong menciona que el proceso de carbonatación con ácido carbónico hace al agua más ácida (el pH del agua baja de 7 a 4), por lo cual quienes padecen acidez estomacal podrían experimentar más ardor y otros síntomas:

“Cuando tenga esa sensación de ardor en el pecho, siga con los remedios naturales para aliviar la acidez y manténgase alejado del agua carbonatada si puede”.

Eat this, not that agrega que las personas propensas al reflujo ácido también deberían reconsiderar su consumo:

“Una vez que las burbujas entran en el estómago, se expanden y pueden aumentar la presión ejercida sobre el esfínter esofágico inferior, es decir, los músculos que conectan el esófago con el estómago. La presión añadida puede hacer que los ácidos estomacales vuelvan al esófago, intensificando potencialmente los síntomas del reflujo”.

Personas con dientes sensibles

Las personas con dientes sensibles quizá deberían evitar con frecuencia el agua con gas, sin embargo, Healthline menciona que esta representa un bajo riesgo para el esmalte dental y solo las azucaradas han mostrador ser perjudiciales:

“Si te preocupa la salud dental, prueba a beber agua con gas con las comidas o enjuágate la boca con agua corriente después de beberla”.

¿Qué cantidad de agua mineral se puede tomar al día?

La dietista Cynthia Sass dice en Eat this, not that que no hay un límite fijo sobre cuánta agua de este tipo tomar al día, por lo que es mejor poner atención a la reacción de tu cuerpo: si tienes efectos secundarios déjala unos días para darte cuenta de si es por tu consumo.

Beber solo agua carbonatada a lo largo del día seguramente causaría algún malestar gastrointestinal, así que la moderación es lo mejor. La especialista recomienda a sus pacientes consumir agua con y sin gas para su consumo total de líquidos:

“Por lo general, recomiendo beber 1.8 litros repartidos a lo largo del día, ya sea sin gas o una combinación de agua sin gas y carbonatada. Pero si al beber con gas bebes menos, te aconsejo que reduzcas el consumo y que las bebidas con gas sean un capricho ocasional”.

El agua mineral contiene cantidades variables de calcio, sodio y magnesio. Esta es una de las razones por las que las personas moderan su consumo de agua con gas, aunque en realidad es muy baja la cantidad que contienen.

El sitio Health agrega que “es poco probable que tomar un vaso de agua con gas aumente demasiado los niveles de sodio, pero beber varios vasos al día, en teoría, sí podría hacerlo”. Así que, si llevas una dieta especial baja en sodio, quizá sea mejor que optes por agua simple o revises la etiqueta a detalle.