Entre la amplia baraja de remedios caseros aparece el vinagre y todas sus variantes: vinagre blanco, vinagre de manzana, vinagre balsámico, de cereales, de miel y hasta de piña. Este último ha ganado popularidad porque le atribuyen algunos beneficios para la salud, especialmente digestivos y también por la presencia de antioxidantes.

El vinagre, al igual que ingredientes como el romero o la canela que tienen otros usos fuera de la cocina, es muy utilizado para preparar platillos, aderezar ensaladas o encurtir alimentos, ¿pero qué tan cierto es que funciona como remedio para algunos males del organismo?

¿Qué es el vinagre de piña?

De acuerdo con la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, el vinagre es una mezcla de ácido acético y agua, resultado de un proceso de fermentación. Entre sus componentes hay trazas de vitaminas, minerales, aminoácidos y compuestos polifenólicos. Los sabores son variados y dependen no solo de la fruta o cereal del que provienen, también del tiempo de fermentación.

Una investigación de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH) destacan que la piña contiene compuestos fenólicos, vitaminas y enzimas como bromelina y comosaina, propiedades antioxidantes.

¿Para qué sirve el vinagre de piña?

El vinagre de manzana es el más popular proveniente de las frutas, pero existen otras posibilidades que incluso pueden prepararse en casa. Según la misma institución de Harvard, los primeros registros del uso medicinal del vinagre provienen de China, Oriente Medio y Grecia.

Entre los beneficios que le atribuyen a los vinagres en general están la reducción del azúcar en la sangre, favorecer la pérdida de peso, combatir el acné, mejorar la digestión. Aunque existen investigaciones en animales y en pequeños grupos de humanos, los resultados científicos no son suficientes para respaldar el impacto positivo en el organismo.

¿Ayuda a revertir el daño hepático?

Otro de los beneficios que le atribuyen tiene que ver con las afectaciones en el hígado. Una investigación también publicada por los NIH en 2015 apuntó efectos positivos respecto al daño hepático por el alto consumo de paracetamol, afectaciones que tiene impacto sobre la metabolización de ácidos grasos y la síntesis de proteínas.

Este estudio fue hecho en ratones inducidos al daño hepático y tras la ingesta de vinagre de piña obtuvieron resultados positivos como el restablecimiento de los niveles de antioxidantes hepáticos y los factores inflamatorios. No obstante, el estudio es insuficiente para garantizar que es bueno para el organismo humano.

¿Ayuda a perder peso?

Una investigación publicada por los NIH en 2020 aportó información favorable sobre el uso del vinagre de piña para controlar la obesidad. El estudio analizó el comportamiento de un grupo de ratones tratados con vinagre de manzana y en los resultados comprobaron la reducción de peso y el estrés oxidativo, el restablecimiento de los perfiles lipídicos, el incremento de la actividad antioxidante.

El vinagre de manzana modificó la microbiota intestinal en los ratones con obesidad inducida y eso ayudó a controlar la inflamación. Sin embargo, hacen falta estudios en humanos para probar su eficacia.

¿Cómo usar el vinagre de piña?

El vinagre de piña está disponible en tiendas de autoservicio en combinación con ingredientes como jengibre, canela o cúrcuma, y también puede prepararse en casa.

Además de ser útil como aderezo para ensaladas, algunas personas toman una cucharada disuelta en agua antes de desayunar; pero es importante tener en cuenta que los beneficios atribuidos popularmente no cuentan con el respaldo científico suficiente.

Por lo mismo, tampoco hay una dosis establecida que sea segura para el consumo diario en su presentación bebida. Pero es una buena alternativa para acompañar alimentos.