La caída del peso tras la sólida victoria de la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, ha dado un duro golpe a los empresarios más ricos del país.

Desde las elecciones del 2 de junio, las fortunas de cinco magnates mexicanos que están entre las 500 personas más ricas del mundo, incluidos Carlos Slim y Germán Larrea, habían caído en conjunto entre 16 mil y 153 mil millones de dólares hasta el miércoles, según el índice de multimillonarios de Bloomberg.

El peso subió el jueves por primera vez en tres sesiones, con un alza del 1 por ciento frente al dólar, aunque la moneda sigue con una pérdida del 8.5 por ciento en el año.

El “superpeso” del presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador, alentó a los multimillonarios durante los últimos seis años, incluso cuando otras monedas de mercados emergentes se debilitaban. Ahora, la incertidumbre en torno a las reformas constitucionales que podrían aprobarse antes de que López Obrador abandone el poder en octubre está anulando gran parte de las ganancias.

Si bien ninguna de las reformas propuestas apunta directamente a sectores como las telecomunicaciones, la minería y los medios de comunicación donde han hecho sus fortunas, la posibilidad de reformar el poder judicial podría dañar el estado de derecho en el país y deteriorar el clima de inversión.

Entre los cinco primeros, solo Juan Beckman, el patriarca de la familia propietaria del tequila José Cuervo, ha visto aumentar su patrimonio neto, que se ha incrementado en 270 millones hasta los 7 mil 200 millones de dólares.

Slim, cuya fortuna cayó por debajo de la marca de los 100 mil millones de dólares después de las elecciones y se reunía frecuentemente con López Obrador, fue visto charlando con Sheinbaum en un evento esta semana en su museo de Ciudad México.

Desde que ganó la presidencia, Sheinbaum no ha reconocido públicamente ninguna reunión con líderes empresariales locales. En cambio, ha publicado fotografías de reuniones con representantes de empresas internacionales como BlackRock Inc. y Walmart Inc.