En un excelente artículo recién salido del horno con el mismo nombre por C. Thomas Howard, en la publicación semanal Enterprising Investor del CFA Institute, argumenta que “La hipótesis del mercado eficiente (EMH, por sus siglas en inglés) dice que la gestión activa de portafolios de acciones es una pérdida de tiempo. Debido a que los precios de las acciones incorporan toda la información relevante, no es posible vencer al mercado de manera consistente, según los verdaderos creyentes del EMH. Esto se debe a que la hipótesis se basa en el concepto del comportamiento de las multitudes. El comportamiento de las multitudes es una lente superior para ver la actividad del mercado.”

Vayámonos por partes. En 1965, el premio nobel Eugene Fama publicó su tesis doctoral El comportamiento de los precios de las acciones en donde llegó a la conclusión de que los precios de las acciones, en el corto plazo, siguen un camino aleatorio y por tanto su comportamiento es impredecible. Por cierto, es ampliamente recomendable la lectura (y desde luego ponerlo en práctica) de A Random Walk Down Wall Street de Burton Malkiel, que debería de ser una lectura obligada no solo para las personas con formación financiera.

Fama, en 1970, planteó que los mercados son eficientes, desde el punto de vista informacional cuando los precios de las acciones reflejan toda la información disponible y se presenta en tres formas. La forma débil indica que toda información pasada se ve reflejada en el precio de una acción en cualquier momento.

Esta forma da pie a lo que se conoce como análisis técnico: tratar de identificar patrones de comportamiento, no como el dónde debe estar el precio, sino en donde estará sin importar si existe sustento económico o no.

La forma semi-fuerte indica que no solo la información pasada sino también toda información pública está incorporada en cualquier momento en que se observe un precio determinado.

La forma fuerte implica que la información pasada, pública e inclusive la privilegiada, -aquella que es considerada como información confidencial y que, para quien la supiera, tendría un beneficio extraordinario. Es lo que se conoce como inside trading.

Las tres formas llevan a la conclusión de que, lo que se conoce como estrategia activa de administración de portafolios -una manera medio rebuscada de decir que, con suficiente análisis se pueden obtener ganancias superiores a las del mercado- no se puede presentar.

El artículo citado menciona que “… la sabiduría de las multitudes sostiene que el promedio de las estimaciones proporcionadas por muchos individuos es más preciso que las estimaciones individuales mismas … [por lo que] es mejor ver el mercado de valores como una colección de multitudes emocionales en constante evolución, cada una de las cuales está formada por individuos muy conscientes de lo que están haciendo el resto de la multitud.

El comportamiento impulsado por las emociones se hace cargo en tales situaciones … Debido a que hay grandes sumas de dinero involucradas y el mercado se mueve rápidamente, nuestros instintos ancestrales de luchar o huir y el efecto rebaño pasan a primer plano … El resultado es una multitud emocional desenfrenada con poco o ningún autocontrol.”

Es ahí en donde se presenta el concepto de madness of the crowds o la locura de las masas por la que se sobre o bajo reacciona a información nueva e inclusive, sin ninguna razón aparente, los mercados se desploman. Recordemos el lejano 1987.

La locura de las masas no solo aplica a los mercados accionarios … if you follow my drift, como dicen los americanos.