Directivos de empresas entrevistados por el Banco de México (Banxico) señalaron que un factor de apoyo para la actividad económica consiste en que se dé un gasto público mayor al esperado, en particular la inversión en obras de infraestructura, afirmó Alejandrina Salcedo Cisneros.

La directora general de Investigación Económica del banco central añadió que otro elemento que podría impulsar el crecimiento regional en los próximos 12 meses es una mejoría en la seguridad pública.

También, que se observen, tanto en el ámbito local como internacional, condiciones más favorables que incentiven una mayor inversión privada, y que continúe reactivándose el turismo de placer y negocios.

En contraste, entre los principales riesgos para la actividad económica, según el Reporte de las Economías Regionales, de Banxico, es que se deterioren los indicadores de seguridad pública, y que la incertidumbre generada por las elecciones en 2024, que es común en este tipo de procesos, sea mayor a la esperada.

Un peligro adicional que ven los directivos empresariales radica en que se materialicen fenómenos climáticos adversos. Los directivos también mencionaron como un riesgo que persistan niveles de inflación y tasas de interés elevados.

Economías regionales

De acuerdo con el reporte de Banxico, se estima que la actividad económica habría continuado experimentado un debilitamiento en todas las regiones durante el primer trimestre de 2024, con excepción del sur.

En el caso del norte y las regiones centrales, se atribuye este desempeño al comportamiento de algunas actividades industriales. “En específico, habría respondido a una disminución significativa de la construcción y a la atonía que habrían continuado presentando las manufacturas”.

Salcedo detalló que en el primer trimestre del año, el gasto en construcción se contrajo en el norte y en las regiones centrales como resultado de una caída tanto en su componente público como privado.

En contraste, se registró un aumento en el sur derivado de la expansión de la obra pública, como en el caso del Tren Maya, la cual se mantiene en niveles particularmente altos.

Sobre el tema de la relocalización, la funcionaria señaló que se trata de un fenómeno que ya está en marcha y en realidad lo que se tiene que pensar es cuáles son aquellos factores que las empresas perciben que podrían generarse para que la oportunidad se aproveche en mayor medida.

“Menciono algunas: la fortaleza de las instituciones contribuye a la certidumbre de las empresas, asimismo la formación del capital humano o también el acceso a la infraestructura puede contribuir a que las empresas puedan participar en mayor medida”, enfatizó.

Inquieta inflación

Acerca de la inflación, Salcedo indicó que en las regiones norte y centro continuó incrementándose el porcentaje de directivos que anticipan que los precios de venta de los bienes y servicios que ofrecen aumenten a una tasa, similar o mayor, en los próximos 12 meses en relación con los 12 meses previos.

En contraste, dicho porcentaje disminuyó en el centro norte y el sur.

Según los resultados del informe, a nivel nacional, el 40.5 por ciento prevé que los precios aumenten a una tasa similar, cifra mayor al 37.7 por ciento del trimestre previo. Los que esperan aumentos mayores pasaron de 16.9 a 11.7 por ciento.

En relación con los precios de los insumos, la proporción de directivos que anticipa que estos se incrementen a tasa similar o mayor aumentó en todas las regiones.

En cuanto a las expectativas de costos salariales, en todas las regiones se observó una reducción en la proporción de directivos entrevistados que prevé un incremento en los costos salariales a una tasa mayor en los próximos doce meses en relación con los doce meses previos.

En lo referente a la opinión empresarial sobre el impacto de eventos climáticos extremos y las estrategias de adaptación y mitigación adoptadas por las compañías, la economista del banco central indicó que a nivel nacional el 51.2 por ciento de las empresas señaló que observó al menos un impacto negativo por eventos climáticos extremos reportados en los últimos cinco años.

Estos directivos expresaron que debido a estas afectaciones se verían beneficiados de la construcción de infraestructura que facilite la adaptación y mitigación del cambio climático. En contraste, un 20 por ciento reportó un impacto positivo por el cambio climático.

El 5.4 por ciento de las empresas respondió que tiene un nivel de preocupación “muy severo” por eventos climáticos extremos en los próximos cinco años; 10.3 por ciento un agobio severo; 32.8 por ciento moderado; 36.5 por ciento leve y 15 por ciento no tiene ninguna preocupación.