Fui vecino de la colonia Roma desde antes de su esplendor actual. Una hermosa urbanización abandonada por muchos años desde el temblor de 1985 que poco a poco fue recuperando su majestad.

Esas hermosas casonas de la calle de Tabasco, las de las plazas Río de Janeiro, Luis Cabrera y Parque Pushkin. El hermoso paseo de Álvaro Obregón y mil detalles más que tiene este lindo barrio, que en últimos tiempos ha sido víctima de la gentrificación que afecta a las grandes urbes del mundo. Una de las más bellas casonas de la colonia es la que se ubica en la esquina de Orizaba con Guanajuato, justo frente al parque Luis Cabrera. Antes fue una universidad y ahora alberga un conjunto de restaurante, cafetería, enoteca y… un antro.

Uno de los grandes atractivos de la colonia Roma era justamente la posibilidad de sentarse en sus terrazas al aire libre a cenar, comer o tomar una copa de vino o un café en completa paz. Parece ser que eso se ha terminado en el parque mencionado y la calle de Orizaba. Y todo porque a alguien se le ocurrió que sería buena idea armar un escándalo insoportable desde la terraza de dicha casona, sin importar que existan edificios de departamentos, otros restaurantes de tradición, cafeterías, personas paseando a sus perros por las noches, entre otras bondades de la Roma.

Cabe mencionar que justo enfrente de dicho lugar, existe una escuela, que es el Instituto Renacimiento. No importa. No importa el sueño de los vecinos, no importa el confort de los paseantes y turistas, no importa la escuela de enfrente. Lo que sí importa es abrir un lugar que perturba el entorno, pero que, muy seguramente genera grandes cantidades de dinero. Eso lo justifica todo en esta época de valemadrismo absoluto, eso es lo único que cuenta. Y yo me pregunto, ¿dónde está la autoridad que dio esos permisos? ¿Dónde está la PAOT que normalmente actúa con diligencia y rapidez en casos como este y que debe controlar el ruido? ¿Sabrá la PAOT que ya existe una denuncia desde hace dos semanas, pero aún no deciden si la van a admitir? ¿Dónde está el INVEA? ¿Dónde está el INAH al permitir que se transforme radicalmente este patrimonio artístico? ¿Dónde están los vecinos que seguramente no pueden dormir en las noches? ¿Dónde están los demás restauranteros y locatarios que ven disminuida la afluencia de gente porque no se puede soportar el escándalo que provoca dicho frívolo sitio?

Hasta ahora, no parece haber reacción alguna a esta irrespetuosa perturbación de la paz en la colonia Roma. Solo hay que recordarle a la gente que así fue como comenzó la gran degradación de la Zona Rosa de la Ciudad de México, que pasó de ser un lugar de buen gusto, cultura y refinación, a una colonia llena de antros y congales de todo tipo. Aún estamos a tiempo de salvar a la Roma, no dejemos que la mate nadie. Hay que actuar.