La Administración del presidente estadounidense, Joe Biden, anunció que planea prohibir la venta del antivirus ruso Kaspersky dentro de su territorio por los vínculos de esta empresa con el Kremlin, informaron hoy medios de Estados Unidos.

Estos se hacen eco de una llamada de la secretaria de Comercio, Gina Raimondo, con la prensa en la que recalcó el riesgo de Kaspersky por la influencia de Moscú -y sus servicios de inteligencia- sobre ella, y porque algunos de sus clientes en Estados Unidos son proveedores de infraestructuras críticas y gobiernos locales y estatales.

Rusia ha demostrado que tiene la capacidad y la intención de explotar empresas rusas como Kaspersky para recopilar y convertir en armas la información personal de los estadounidenses”, sentenció Raimondo en la mencionada llamada.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos notificará su decisión a Kaspersky próximamente.

De esta forma, se añadiría a la compañía de ciberseguridad a la lista de entidades que tienen prohibido vender sus productos o servicios -bajo su marca o derivadas- en Estados Unidos.

Medios de comunicación estadounidenses ya informaron anteriormente que Kaspersky estaba implicada en la apropiación de herramientas de pirateo informático de un empleado de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos que acabaron en manos del gobierno ruso.

Kaspersky ha declarado que es una empresa privada sin vínculos con el Kremlin y que aquel incidente fue un accidente.

Biden autoriza a Ucrania a usar armas de EU contra Rusia

El gobierno de Biden ha dado permiso a Ucrania para atacar territorio ruso, cerca del área de Járkov, utilizando armas proporcionadas por Estados Unidos, adelantó este jueves el diario Político, citando a funcionarios estadounidenses.

“El presidente recientemente ordenó a su equipo que garantice que Ucrania pueda utilizar armas estadounidenses con fines de contraataque en Járkov, de modo que Ucrania pueda responder a las fuerzas rusas que los atacan o se preparan para atacarlos”, apuntó un funcionario estadounidense al citado medio de comunicación.

Aun así, precisó dicha fuente, la política de no permitir ataques de largo alcance dentro de Rusia “no ha cambiado”.