El máximo aprovechamiento de la relocalización de las cadenas productivas en México, y su posterior consolidación, demanda una distribución equitativa, tanto a nivel regional, como empresarial, dialogaron expertos durante el Nearshoring Talks 2024: Retos para el nuevo Gobierno.

Enrique Quintana, vicepresidente y director general de El Financiero afirmó que “una distribución más equitativa a nivel nacional (del nearshoring), que no solamente se concentre los estados que ya tienen capacidad para atraer inversión, sino en otros lugares como la zona del sur”, se traducirá en un mayor crecimiento para el país.

Juan José Sierra, vicepresidente nacional de Centros Empresariales y Federaciones de Coparmex, añadió que dentro de la distribución equitativa de la relocalización es fundamental sumar a las MiPyMes a la derrama económica del nearshoring.

“Las microempresas tiene que sumar a las cadenas y se tiene que desarrollar una estrategia de vinculación; se requieren sectores de calidad; mayores empleos porque creemos que a través del nearshoring también podemos tener un mayor impacto social”, detalló.

“Es una realidad innegable que la reorganización representa una oportunidad sin precedentes para nuestro país. Sin embargo, el gran desafío que enfrentamos es asegurar que los beneficios económicos de este fenómeno alcancen a todos los sectores, desde las grandes corporaciones hasta las pequeñas y medianas empresas, llegando también a las regiones más vulnerables y a las familias con menos recursos”, coincidió Armando Zúñiga, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Ciudad de México (Coparmex CDMX).

Asimismo, se aludió durante el encuentro que México tiene una serie de retos a vencer para el máximo aprovechamiento de la relocalización de las cadenas productivas como la infraestructura de energía eléctrica y logística; la crisis hídrica; garantizar un Estado de Derecho; y el impulso de un talento humano altamente calificado, entre otros.

Aunado a ello, Quintana enfatizó que también es un aspecto primordial que México mantenga un panorama macroeconómico estable.

“Necesitamos tener finanzas públicas sustentables que asignen recursos para modernizar la infraestructura y crear las soluciones para que se aproveche este proceso de relocalización, y no generen deudas, y déficits, indeseables que podrían llevar a una situación de inestabilidad en el país”, aseguró Quintana.

Zúñiga Salinas sumó que las sinergias público-privadas también estimularán a la consolidación de la relocalización en México, y bajo esa línea, asentó que el sector empresarial está listo para estrechar la colaboración entre ambos en pro de “convertir al país en un referente global de desarrollo, prosperidad y justicia”.