El actual no es un momento que agrade a los aficionados de Sergio Pérez.

Quinto en la clasificación de pilotos con 118 puntos, el piloto mexicano de Red Bull solo suma 14 unidades en las últimas 5 carreras, algo realmente muy pobre en el equipo más poderoso de la parrilla.

“Checo” viene de un octavo lugar, dos retiros, otro octavo y un séptimo que es lamentable, pues terminó muy lejos de Verstappen aun cuando el neerlandés sufrió una pinchadura, fue lentamente a pits y tuvo una sanción de 10 segundos. Por más que corriera con un boquete sufrido -por su propia culpa- en un costado tras el choque con Charles Leclerc en la primera vuelta, el ritmo de carrera desde entonces fue realmente vergonzoso; en el GP de Austria, el de casa para Red Bull, el mexicano no pudo con un Haas… ¡con un Haas!

Al piloto nacional le salen poco las cosas, él mismo se bloquea, tiene conducción lenta y errática, le está costando clasificarse a la Q3 y realmente no aspira a las primeras posiciones para la largada. Según lo visto en el último mes y medio, “Checo” se ha vuelto un piloto para disputar la parte baja del top 10, algo indigno de su coche, de su equipo y de su carrera; parece que hubiera regresado a las épocas de Racing Point. De hecho, la última temporada con su anterior escudería la finalizó en el cuarto puesto, uno arriba del que ocupa en este momento.

Históricamente, Silverstone no es una carrera que le sonría a Sergio Pérez. Hoy, el mexicano no estará en la Primera Práctica del GP británico, pues cederá su monoplaza al francés Isack Hadjar como parte de la obligación de todos los equipos de dar oportunidad de dos entrenamientos libres por temporada a un piloto con menos de tres Grandes Premios disputados. No parece un muy buen momento, pues no va a poder probar las mejoras preparadas por la escudería austriaca para este fin de semana.

Hace exactamente un mes, Sergio renovó dos años más con Red Bull con opción a un tercero. Cuentan desde su entorno que notan al mexicano con una actitud menos “competitiva” en los últimos tiempos. Parece como si preparara el final de su carrera. Actualmente, con sus 34 años, es el quinto más veterano de la parrilla detrás de los 35 de Daniel Ricciardo, 36 de Nico Hulkenberg, 39 de Lewis Hamilton y 42 de Fernando Alonso. Si se aplica la extensión hasta 2027, Pérez Mendoza tendrá 37 años y podrá considerar el retiro para “vivir de sus rentas”. “Checo” ya no es tan abierto con su tiempo y con su imagen, ya condiciona más sus participaciones comerciales por cuestiones económicas y no tanto por lealtad, como el reciente cambio de patrocinador de tequila.

Entre los aficionados nacionales, hay una sensación de insatisfacción por los resultados en esta campaña. Hay una percepción de que ya no es competitivo. El furor de los últimos años parece enfriarse. La última vez en que “Checo” superó a Max en carrera cuando ambos terminaron (no cuento el retiro del neerlandés en Australia, donde el mexicano acabó quinto) fue en Azerbaiyán, el 30 de abril del año pasado, cuando Red Bull consiguió el 1-2 con el “Viejo Sabroso” como ganador delante del tricampeón del mundo. Esa, por supuesto, fue la última victoria de Sergio.

Actualmente, RB lidera la clasificación de constructores con 355 puntos por 291 de Ferrari y 268 de McLaren… donde se descuide poquito Verstappen, los italianos y británicos le meten un susto. ¡Pérez tiene que aportar más!

Quedan tres carreras antes de la pausa de verano. En el de este fin de semana más los Grandes Premios de Hungría y Bélgica, el 21 y 28 de este mes, respectivamente, su responsabilidad será remontar lugares en la clasificación de pilotos, pues sus 118 puntos lo tienen detrás de -obviamente- Verstappen (237), Lando Norris (156), Leclerc (150) y Carlos Sáinz (135), pero también necesita mantener a raya a Oscar Piastri y George Russell, que, con 112 y 111 unidades, le están pisando los talones por ese quinto lugar.

Llegó la hora de justificar por qué, más allá de sus merecimientos previos, ha sido un acierto para su equipo haberlo renovado. Si no, habrá que reconocer, tristemente, que el motivo de su extensión de contrato es el propio Verstappen, quien encuentra en Pérez a un fiel escudero incapaz de hacerle sombra.