La economía de México es muy atractiva para las inversiones, la principal prueba de ello es que se la empresa Engine formulará un contrato para transportar gas natural a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) durante los próximos 30 años.

Pero, ¿quiénes están detrás de esta magna inversión? Aquí te decimos los detalles acerca del proyecto de gasoducto Cuxtal II.

¿Quiénes dirigen la marca Engine?

La marca Engine es propiedad principalmente del Estado francés, lo que significa que es dirigida por la administración pública, esto al ser propiedad principalmente del Estado francés, así lo explica Jonathan Ruíz Torre en su columna de opinión de El Financiero.

La CEO de la compañía es Catherine MacGregor, mientras que en México es encabezada por Felisa Ros. Pero algunas otras acciones de la compañía también son manejadas por los enormes fondos Blackrock y Vanguard.

En cierta medida, Engine es algo muy similar a la combinación de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

¿Para qué servirá el gasoducto Cuxtal II?

El proyecto del gasoducto Cuxtal II es muy ambicioso, a tal grado que permitirá garantizar el suministro de gas natural en distintas zonas del país, tales como: Cactus, en Tabasco; Valladolid, en Yucatán; pasando también por las capitales de Campeche y Yucatán.

Principalmente beneficiará a miles de habitantes que actualmente reciben el suministro de gas, pero de manera escasa. Además, abastecerá dos nuevas plantas de generación de electricidad, Mérida IV y Valladolid, que fueron construidas por la empresa japonesa Mitsubishi Power para la CFE, añade el análisis de Jonathan Ruíz.

En este proyecto, Engine planea invertir una suma equivalente a los dos mil millones de dólares en la ampliación del gasoducto Mayakán al duplicar su capacidad de transporte de los 250 a los 567 millones de pies cúbicos al día.

El proyecto del gasoducto Cuxtal II también favorecerá a la infraestructura de las entidades, específicamente en materia de comunicaciones, incluso servirá como un detonante para otros proyectos que ha impulsado la actual administración. Nos referimos al Tren Maya.

“Para los yucatecos representa el cierre de un proyecto para dotar su entidad con infraestructura pesada de energía que se complementa con la ampliación de vías ferroviarias con el Tren Maya y el crecimiento esperado del puerto de Progreso, cuya carretera de acceso ya tiene en construcción un segundo nivel para transporte de carga, lo que fortalece la narrativa de su conversión en una frontera marítima con el este de los Estados Unidos”, menciona la columna de opinión de Jonathan Ruíz.