El ambiente electoral del primer semestre del año frenó las emisiones de bonos verdes y aquellos ligados a criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo, sin embargo, especialistas prevén una recuperación , debido a que la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, ha dicho que planea gastar alrededor de 13 mil 600 millones de dólares para impulsar energías renovables .

En el primer semestre del año las emisiones de bonos verdes tanto en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) como en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) están en ceros, mientras que los bonos ligados a criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo suman 27 mil 606 millones de pesos, 80 por ciento menos que todo lo del año pasado.

El análisis realizado por El Financiero también reveló que, de los 30 contratos de colocación de bonos que la BMV tiene registrados en lo que va de este año, solo hay dos con temática sustentable, de América Móvil y Arca Continental.

En tanto que, por parte de BIVA se cuentan siete emisiones de bonos etiquetados, encabezados en valor por Banco Nacional De Obras Y Servicios Públicos (Banobras), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Para que esto pueda salir adelante debe haber mucho más apoyo al sector privado y que ambos sectores trabajen juntos, es súper necesario pues las inversiones en el nearshoring, lo que más requerirán son energías limpias y agua para enfriar los data centers”, dijo Ángel Hernández, director financiero de la fintech Grupo Pulpi.

El nearshoring implica reubicar operaciones de manufactura cerca del mercado de consumo final, porque las empresas buscan minimizar riesgos de la cadena de suministro y reducir costos logísticos, factores que han sido acrecentados por la pandemia Covid-19 y tensiones comerciales; pero para aprovechar esta tendencia, es esencial que México ofrezca un entorno atractivo y sostenible a la inversión, en específico aquella relacionada con las prácticas ESG que deben cumplir las empresas.

“En el sector energético las inversiones se pagan en 20 años, por eso para que exista una inversión se necesita que sea segura, y es el Estado quien tiene la obligación de brindar ese escenario, donde ahora el desafió es la velocidad a la que se hace”, indicó Gonzalo Fuenzalida, cofundador de Tranciti.

Entre 2006 y 2023, la Inversión Extranjera Directa (IED) en el sector energético promedió 3 mil 421 millones de dólares anuales, y aunque tuvo un punto máximo en 2017, ésta disminuyó desde 2019.

“En los últimos 6 años el sector energético estuvo diezmado, muchos proyectos fueron cancelados y hoy vivimos los apagones como repercusión, y todo esto habla de una falta de visión en infraestructura en transmisiones, generación y mantenimiento de las líneas, si se hubiera continuado con todo el proyecto energético en el sexenio pasado hubiera sido muy interesante en términos de bonos”, opinó una fuente que solicitó anonimato.

Mientras que en el Gobierno de AMLO las inversiones en infraestructura se concentraron en proyectos como la refinería Olmeca, el tren Maya y el Aeropuerto Felipe Ángeles; se recortó el gasto de capital en la transmisión y la generación de energía; ahora para hacer frente al problema “la presidenta recién electa habló durante su campaña de dar más espacio a la inversión privada en el sector energético y fomentar nueva capacidad renovable no convencional. Por lo tanto, esperamos que la participación de las entidades privadas en el sector de generación de energía aumente, dado que se necesita que la nueva capacidad neta crezca aproximadamente 32 por ciento para 2030″, apuntó en su análisis S&P.

Proponen un bono nearshoring

Esperan que sea por septiembre que se incorpore al mercado de valores una nueva categoría de bono, el cuál estará enfocado para capital que tenga como destino adecuarse y facilitar el nearshoring.

“Nosotros como GBM estamos trabajando en incentivar y desarrollar un bono enfocado a nearshoring, con la intención de promover entre los clientes, que el uso de los recursos que levanten sean enfocados a esto”, reveló Stephany Ramírez, analista de GBM Research.