La fuerte caída que llevó al peso mexicano a su nivel más bajo en 15 meses está mostrando signos de ceder.

La moneda perdía solo 1 por ciento en la semana, y la mayor parte del descenso proviene de la sesión del viernes. La volatilidad a un mes, que alcanzó el punto más alto desde la pandemia, también ha retrocedido. Es un alivio tras la caída del 10% que se convirtió en una de las mejores divisas del mundo en una de las peores pocos días después de los sorpresivos resultados de las elecciones del 2 de junio. El desplome fue de tal magnitud que desplazó al índice del dólar de Bloomberg, creando una divergencia con respecto al indicador de ICE, ya que los operadores se apresuraron a salir.

Se esperaba ampliamente que la virtual presidenta, Claudia Sheinbaum, ganara y trajera a México un sesgo más favorable al mercado tras la Administración populista del presidente Andrés Manuel López Obrador. Pero la casi supermayoría de la coalición gobernante en el Congreso sorprendió a los inversionistas, que temen que se aprueben una serie de reformas constitucionales que podrían debilitar los controles sobre el poder y presionar el presupuesto.

Los comentarios de Sheinbaum y de legisladores clave sobre los cambios al Poder Judicial, que incluyen la elección de jueces de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), provocaron el desplome del peso tras los cómicos.

Pero ese posible deterioro de la gobernanza aún es incierto y lejano. Gorky Urquieta, gestor de fondos de Neuberger Berman Group, dijo que no estaba claro que la reforma fuera a crear algo peor que el sistema actual. Además, el nuevo Gobierno parece comprometido a recortar el déficit y la economía mexicana sigue siendo sólida, fortalecida por sus lazos con Estados Unidos.

“Hay un poco de exageración”, sostuvo Urquieta. “Este no será un entorno en el que las cosas simplemente se vayan a desmoronar”.

¿Por qué se cayó el peso tras las elecciones 2024?

La fuerte reacción se atribuye en parte a que muchos operadores apostaban por un peso más fuerte. Datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas en inglés) mostraron que los contratos largos netos sobre la moneda estaban cerca del nivel más alto desde 2022 antes de las elecciones, que los inversionistas habían anticipado que no tendrían sorpresas. Los estrategas de Bank of America calificaron el posicionamiento como “literalmente el más alto de la historia”.

Los datos que la CFTC publicará más tarde el viernes darán una idea de cuántos se vieron afectados los fondos de cobertura y los inversionistas institucionales. Las cifras difundidas la semana pasada —que cubrían los días anteriores a la votación y las dos sesiones siguientes— revelaron que los administradores de dinero redujeron las apuestas a una apreciación del peso hasta el nivel más bajo desde diciembre.

“No me parece que haya pasado a un comercio neutral”, dijo Arif Joshi, gestor de fondos de Lazard Asset Management. “Así que tenemos más volatilidad por delante”.

Sheinbaum ha dicho que nombrará su gabinete la próxima semana. Si se rodea de tecnócratas competentes, el peso podría encontrar cierto apoyo. Pero el impacto probablemente será marginal, indicó Joshi. El mercado necesita ver acciones concretas, que probablemente tardarán en llegar, ya que Sheinbaum no asumirá el cargo hasta octubre, señaló.

Otros son más optimistas. Los estrategas de JPMorgan Chase & Co. indicaron en una nota esta semana —a la que llamaron “Peso Pandemonium”— que la moneda reaccionó exageradamente y las valoraciones ahora son “muy atractivas” para inversionistas a mediano y largo plazo. Dijeron que es poco probable que la Administración de Sheinbaum descarrile los sólidos fundamentos del país.

“Los inversionistas siguen nerviosos a la luz de los acontecimientos de la semana pasada, y la agenda política del nuevo Gobierno se revela titular por titular”, señalaron estrategas, entre los que figura Tania Escobedo Jacob, reafirmando una recomendación de sobreponderación sobre la moneda. “Pero creemos que una evaluación sensata de la situación apunta a mirar más allá del ruido en los niveles actuales”.