Para sorpresa de muchos que pensaban que la paridad del peso frente al dólar apenas estaba despegando y pronto iniciaría su vuelo, el jueves y viernes pasados la moneda norteamericana se abarató y llegó a los 18.11 pesos, reflejando la mayor certidumbre que se percibió en los mercados financieros tras darse a conocer la primera lista de los funcionarios que integrarán el gabinete de Claudia Sheinbaum.

¿Quiere decir lo anterior que hemos regresado ya al camino de la estabilidad luego de los sobresaltos de los primeros días posteriores a la elección?

En absoluto.

Como le he comentado en otras ocasiones, seguimos en una etapa caracterizada por una alta sensibilidad en los mercados financieros, en donde el mercado cambiario —el más sensible de todos ellos— va a moverse en función de la información que vaya recibiendo en este proceso de transición.

¿Por qué hubo una apreciación de nuestra moneda después de revelarse la lista de los primeros integrantes del gabinete?

No solo por los nombres elegidos en lo individual, sino sobre todo por la visión que refleja Sheinbaum al hacer esta selección, a la que hay que sumar la de Ramírez de la O en Hacienda. Una visión que privilegia las capacidades de los seleccionados.

Desconozco si hay negociaciones con López Obrador, para definir a los integrantes del gabinete. Negociaciones explícitas o el conocido ‘palomeo’ seguramente no hay, pero no sé si el criterio de selección de Sheinbaum va a verse influido por las preferencias de López Obrador.

En el primer grupo de siete personas que conocemos, aunque hay varios excolaboradores directos de AMLO, dos incluso todavía en funciones, Rogelio Ramírez y Alicia Bárcena, tienen méritos propios.

El consenso en círculos empresariales y políticos es que los seleccionados tienen capacidades sobradas para ejercer su tarea y no van a estar llamando por teléfono a López Obrador para pedir instrucciones cuando comience la nueva administración.

Hay otros nombramientos que van a atraer la atención de los mercados financieros en las siguientes semanas, pues van a decir mucho de las estrategias de quien tomará la presidencia el 1 de octubre.

Las direcciones generales de Pemex y CFE, así como la Secretaría de Energía, serán puestos de muy alto interés. Pero considere también la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.

En el ámbito político, la Secretaría de Gobernación, así como la de Seguridad y Protección Ciudadana, van a ser muy relevantes.

La decisión de que haya un gabinete paritario entre hombres y mujeres será un factor para tomar en cuenta. Varias mujeres cercanas a Sheinbaum van a tener más posibilidades de ser titulares de dependencias que los señores.

La selección del gabinete, que se habrá de revelar en tramos cada jueves, probablemente sea un factor de estabilidad para los mercados financieros y las inversiones, mientras que la discusión de la reforma judicial en diversos foros puede ejercer un papel desestabilizador.

El primero de los foros se realizará este jueves 27 de junio y el noveno, el último previsto hasta ahora, será el 8 de agosto.

Percibo en la comunidad empresarial e inversionista todavía la esperanza de que algo pueda hacerse y la reforma constitucional propuesta no vaya a generar incertidumbre jurídica ni percepción de indefensión frente a las decisiones del Ejecutivo.

No va a ser nada fácil encontrar ese punto medio que acepte la elección popular de ministros, jueces y magistrados, y al mismo tiempo genere la percepción de que se respeta la integridad del sistema de justicia federal, así como su independencia.

Esto quiere decir que desde ahora y hasta bien entrado septiembre vamos a tener sobresaltos.

La estabilidad de los últimos días de la semana pasada no llegó para quedarse, es solo una fase benigna en el tiempo de altibajos y sobresaltos en el que nos hemos metido.