México se mantiene estable en el ranking de competitividad global, pero con retos y riesgos de mediano plazo.

En la perspectiva del vaso medio lleno, el país no pierde terreno comparado con otras economías de características similares; en la del vaso medio vacío, sigue rezagándose.

Pero no se trata de ver el vaso medio vacío o medio lleno, sino de subir el nivel de competitividad para el crecimiento.

El Centro de Competitividad Mundial del IMD (International Institute for Management Development), escuela de negocios con sede en Suiza, publicó los resultados del Ranking de Competitividad Mundial.

En el anuario de competitividad mundial de 2024 se analizan 67 economías, tres más que el año anterior, pues Ghana, Nigeria y Puerto Rico se sumaron al estudio.

En el ranking de este año, Singapur, Suiza y Dinamarca se asientan como las tres economías más competitivas del mundo.

De acuerdo con el IMD, nuestro país registra una mejora en el indicador de desempeño económico, aunque desciende varias posiciones en lo relativo a eficiencia empresarial e infraestructura.

El reporte anual de la prestigiosa escuela de negocios suiza destaca que México ocupa el puesto 56, el mismo que en la edición de 2023, con 64 economías analizadas.

Cabe señalar que en las ediciones de 2021 y 2022, el país ocupó la posición 55 en el ranking.

Esto quiere decir que México, que en 2018 ocupó la posición 51, se mantiene estancado en su nivel más bajo desde 1997, según registros del IMD.

La economía mexicana perdió cinco lugares en competitividad mundial en la administración del presidente López Obrador.

Además, el país prácticamente se mantiene entre el grupo de economías menos competitivas del mundo, según este ranking.

De la región, el país mejor clasificado vuelve a ser Chile (44), que se mantuvo sin cambio, seguido del nuevo integrante, Puerto Rico (49).

Después de México está Colombia (57), que avanzó un lugar. Más atrás están Brasil (62), Perú (63), Argentina (66) y, al fondo de la tabla, Venezuela (67).

El IMD analiza cuatro grandes dimensiones o áreas de competitividad: desempeño económico, eficiencia gubernamental, eficiencia empresarial e infraestructura.

Nuestro país registró una mejora en el indicador de desempeño económico, aunque descendió varias posiciones tanto en eficiencia empresarial como en infraestructura.

En desempeño económico, México mejora cinco posiciones y pasa a ocupar el puesto 25. Entre los subindicadores en los que evalúa mejor se encuentran la economía doméstica (del 41 al 22) y la inversión internacional, donde gana varias posiciones (del 27 al 19).

Este año mantiene la posición 60 en el área de eficiencia gubernamental, que sigue siendo la de mayor rezago, con el subindicador de política fiscal como elemento de fortaleza (del 46 al 20) y el de legislación para los negocios como factor de debilidad (63).

Por su parte, los indicadores de eficiencia empresarial e infraestructura obtienen peores puntuaciones respecto de la edición previa (del 51 al 53 en el primer caso y del 59 al 62 en el segundo).

Las principales debilidades están en mercado laboral (48), finanzas y educación (62 en ambos rubros) e infraestructura tecnológica (63).

Dentro de los retos para este año, el IMD aconseja a México implementar infraestructura logística para aprovechar al máximo el nearshoring en el país, y mejorar el entorno empresarial reduciendo la incertidumbre, garantizando la justicia y seguridad, y protegiendo el marco democrático.

La institución insta a México a mejorar la relación con economías relevantes en el mundo y promover reformas estructurales para una mejor educación y energía limpia.

Nada nuevo sobre los desafíos señalados para la economía mexicana en años anteriores, pero que ahora cobran relevancia en el contexto de la transición a la siguiente administración.

La competitividad es un factor determinante del crecimiento económico de México.

Según los indicadores trimestrales de la oferta y demanda publicados por el INEGI, el PIB no alcanzó a crecer ni 2 por ciento anual en el primer trimestre de 2024.

Sí, la economía mexicana se mantiene en crecimiento, pero a un ritmo insuficiente para eliminar la pobreza en una perspectiva de mediano plazo.

Si el crecimiento económico se muestra insuficiente es porque, entre otros factores, estaría reflejando la baja competitividad del país.