El sindicato de maestros de Colombia inició el miércoles 12 de junio una huelga nacional e indefinida para exigir al gobierno el retiro de una iniciativa legislativa que reglamenta el sistema educativo y que está cerca de ser aprobada por el Congreso.

Se trata de la primera protesta indefinida que ha declarado la Federación Colombiana de Educadores (Fecode) desde que el izquierdista Gustavo Petro subió al poder en 2022. El sindicato suele ser uno de los aliados más estables del Gobierno y en varias ocasiones ha participado en las marchas para defender sus iniciativas en el Congreso; sin embargo hoy se posicionan en contra del Ejecutivo.

“Estamos denunciando un artículo de la reforma de la Ley Estatutaria, donde efectivamente se convierte en una mercancía la educación sin garantías para nuestros estudiantes. Rechazamos las propuestas de la ultraderecha en Colombia”, dijo a The Associated Press Alexander Hurtado, docente de Bogotá y dirigente de la Asociación Distrital de Educadores.

Hurtado hacía parte de los miles de docentes que protestaban en el centro de Bogotá y en las principales ciudades del país como Cali, Cúcuta, Medellín y Pereira.

El descontento se generó luego de que el gobierno hiciera concesiones con sectores de oposición, logrando un acuerdo político para hacer cambios en el proyecto de Ley Estatutaria de la Educación cuando cursaba su tercer debate. La iniciativa fue aprobada el cinco de junio por mayoría y pasó a su último debate, después del cual, se tendrá que votar para ser aprobado.

La iniciativa busca regular el derecho fundamental a la educación desde el preescolar hasta la universitaria. El sindicato considera que la ley haría que el modelo —actualmente con participación pública y privada— se orientara hacia la “privatización” de la educación, en vez de su gratuidad.

“No es posible que intenten entregar los recursos públicos que son producto de nuestros impuestos para financiar sectores privados”, señaló a la AP Aura Nelly Daza, presidenta del sindicato de maestros de Bogotá, quien pide que los recursos sean destinados a la construcción de colegios públicos y para el mantenimiento de las universidades en Colombia.

Daza considera que la iniciativa legislativa, tal como está ahora, haría que volvieran a existir iniciativas como “Ser Pilo Paga”, implementadas por anteriores gobiernos, en el que los estudiantes que obtuvieran las mejores calificaciones del país podían acceder a una beca que el Estado garantizaba en universidades públicas o privadas, lo cual hacía que con dineros públicos se financien universidades privadas, a lo que el sindicato se opone.

Los maestros también son contrarios a que, en sus evaluaciones, se incorpore como criterio los resultados de los estudiantes en las pruebas de Estado; para el sindicato, eso “subordina” la evaluación docente a resultados que no dependen exclusivamente de la práctica pedagógica, aún más, por ejemplo, en zonas rurales afectadas por la violencia que ejercen grupos armados, en donde hay otros factores que inciden en las notas de los estudiantes.

La ministra de Educación de Colombia, Aurora Vergara, hizo un llamado a los maestros a dialogar para establecer consensos por un “mejor rumbo para la educación”. En declaraciones a la prensa señaló que está dispuesta a abrir el debate para revisar la forma de evaluación de los docentes y la obligatoriedad de los tres ciclos del preescolar.

“El proyecto no está quitando la posibilidad de financiar de manera sólida el sistema de educación en su versión pública”, agregó la ministra.

A las manifestaciones en las calles, se sumarán en los próximos días asambleas de docentes en los municipios. “Nos mantenemos en paro hasta que se logre la modificación o el retiro del proyecto”, culminó Daza.