La implantación en los últimos años de grupos criminales internacionales de gatillo fácil en la Costa del Sol española despierta alarma en un lugar acostumbrado a los extranjeros acaudalados que, honestos o no, venían a gastar y pasárselo bien.

En esta región de Andalucía hay delitos como el blanqueo de capitales, pero “el narcotráfico es el que genera esa delincuencia joven, esa delincuencia temeraria, delincuencia que no tiene escrúpulos”, explica a la AFP el fiscal jefe del área de la localidad de Marbella, Julio Martínez Carazo.

Cuando llegó por primera vez al puesto en 1991, recuerda, el crimen “era más bien nacional” y “la incautación de una pistola era una cosa extraordinaria”, mientras que ahora se encuentran con armas automáticas. Entonces, era el único fiscal en la ciudad. “Hoy somos 18″, precisa.

Un miércoles de madrugada, la Guardia Civil irrumpe en un chalet de Mijas, en esta región del sur de España, y detiene a un hombre de 40 años, en una redada a la que asisten dos reporteros de AFP.

La detención culmina una operación internacional de tres años contra el tráfico de cocaína por el ‘Cártel de los Balcanes’, como se conoce a diferentes células delictivas de esa zona de Europa.

España presenta atractivos para el crimen organizado: Geográficamente, es puerta de entrada a Europa del hachís norafricano y la cocaína sudamericana; está acostumbrada a los extranjeros, siendo el segundo destino turístico mundial; está muy bien conectada y la calidad de vida es alta.

¿Qué es el Plan Marbella contra el narcotráfico?

En los últimos meses, la policía española ha detenido en la Costa del Sol a presuntos narcotraficantes de Francia, Alemania, Polonia, Países Bajos, Albania, Lituania o Italia.

Pero han sido los cinco tiroteos en Marbella este año, por robos de droga entre bandas, o la fuga de un líder de la temible Mocro Maffia neerlandesa tras ser puesto en libertad condicional, los que han hecho saltar las alarmas.

“Hay muchos grupos criminales asentados de forma permanente y estable en la Costa del Sol y esto provoca que de vez en cuando haya ajustes de cuentas”, explicó a la AFP Antonio Martínez Duarte, jefe de la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional.

En abril se puso en marcha el Plan Marbella, que llenó esta localidad de 141 mil habitantes de agentes de la Policía Nacional y que en su primer mes se saldó con la detención de 10 personas, algunas reclamadas por sus países, y con varias irrupciones en clubes famosos.

Este plan “implica un reconocimiento por parte de las fuerzas del orden de que aquí hay un problema”, sostiene, en conversación con AFP, Pepe Bernal, exalcalde socialista de Marbella y hoy concejal de la oposición.

“Hasta ahora, esta gente venía a Marbella a gastarse el dinero o a disfrutarlo” y sus actividades delictivas no ocurrían “ni siquiera en España”, pero su implantación esta causando “una desazón grande”, explicó Bernal.

En este contexto, la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, del conservador Partido Popular (PP), fue cuestionada por la oposición después de que su hijastro, Joakim Broberg, de nacionalidad sueca, fuera imputado por blanqueo de capitales y narcotráfico en un caso pendiente de juicio.

El marido de Múnoz, el empresario sueco Lars Broberg, también estuvo procesado en esta causa, en su caso solo por blanqueo, pero fue apartado por motivos de salud, según comunicó la Audiencia Nacional unos meses antes de su fallecimiento en mayo de 2023.

“Ni mi marido está en el procedimiento, ni el ayuntamiento tiene absolutamente nada que ver, ni por supuesto yo como alcaldesa”, dijo Múñoz a la prensa en 2022.

Marbella, donde el lujo pasa desapercibido

Preguntado por AFP sobre el crimen organizado, el ayuntamiento se limitó a contestar que Marbella “es un destino turístico envidiable en todos los ámbitos, también en materia de seguridad”.

No hay sensación de peligro en Marbella. Su casco viejo tradicional andaluz se combina con una buena oferta de playas, campos de golf, mansiones espectaculares, un famoso puerto deportivo (Puerto Banús), tiendas de lujo, y restaurantes y clubes nocturnos exclusivos, que llevan décadas atrayendo a gente rica.

“En Marbella, si ves un Porsche, un Lamborghini, no le das importancia”, narra el fiscal Martínez Carazo. “El lujo pasa desapercibido”, y eso hace más difícil detectar la naturaleza de las fortunas.

Los actores Sean Connery, Elizabeth Taylor o Brigitte Bardot, el cantante Julio Iglesias, o la familia real saudí, eran veraneantes ilustres de Marbella, como también los traficantes de armas Monzer Al-Kassar o Adnan Khashoggi.

En los años ochenta, “había mafiosos, pero no había mafia”, narra Bernal. Esos mafiosos “eran conocidos, porque vivían bien y eran de la jet-set. Ahora no salen a la palestra, no son conocidos, pero están aquí con su organización. Y eso es peligroso”, sentencia.