Los habitantes de un pueblo montañoso en el sur de Nuevo México huyeron de sus casas debido a una orden de evacuación con poco tiempo para rescatar sus pertenencias, mientras varios incendios forestales se cernían rápidamente sobre el poblado de 7 mil personas.

El tráfico abarrotó durante horas las calles del poblado de Ruidoso, este lunes 18 de junio, normalmente pastoral y usado como destino vacacional, mientras el humo oscurecía el cielo vespertino, y llamas de 30 metros de alto ascendían por una cordillera. La mañana del martes, las cámaras web de la ciudad mostraban una calle principal desierta, con el humo todavía esparciéndose el cielo.

“VÁYASE YA: No intente reunir pertenencias ni proteger su casa. Evacúe de inmediato”, indicaron en su sitio web y en redes sociales las autoridades de Ruidoso, a las 7 de la tarde.

El contador Steve Jones dijo que él y su esposa evacuaron durante la noche cuando los equipos de emergencia llegaron hasta su puerta y un denso humo llenaba el valle de Ruidoso, dificultando la respiración.

“Teníamos un viento de 55 km/h que llevaba el fuego a lo largo de la cordillera; literalmente podíamos ver llamas de 100 pies (30 metros)”, dijo Jones, que se mudó a una casa rodante. “Por eso consumió un área tan grande”.

Dijo que el servicio de telefonía celular y de internet fallaron mientras se realizaba la evacuación, y los habitantes sintonizaban la radio para obtener información actualizada, empacaban sus pertenencias y conducían para salir de Ruidoso, que está a unos 210 kilómetros al sureste de Albuquerque.

“Los autos iban muy cerca unos de otros, lentamente, y los nervios de las personas se agitaron un poco”, dijo.

La compañía eléctrica Public Service Company of New Mexico cortó la luz en parte del pueblo debido al incendio, que abarcaba unos 56 kilómetros cuadrados y no estaba contenido, dijeron las autoridades forestales y de la ciudad la mañana del martes. La División Forestal del estado dijo que varias estructuras estaban amenazadas y varias de ellas se habían perdido. Se había cerrado un tramo de la autopista 70 al sur del pueblo.

“Nos estábamos preparando para sentarnos a comer y llegó la alerta: evacúen ahora, no lleven nada ni piensen en empacar nada, simplemente evacúen”, dijo Mary Lou Minic a KOB-TV. “Y en tres, cinco minutos, estábamos en el auto, marchándonos”.

El incendio de South Fork comenzó en la Reserva Apache Mescalero, donde el presidente tribal emitió un decreto declarando el estado de emergencia. El fuego avanzaba por tierras de la reserva y del Servicio Forestal de Estados Unidos en torno a Ruidoso.

Un segundo fuego, denominado Salt Fire, ardía en la reserva de Mescalero y al suroeste de Ruidoso. La mañana del martes alcanzaba 19.6 kilómetros cuadrados y no estaba contenido, según la división forestal.

Ruidoso se encuentra unos 121 kilómetros al oeste de Roswell, donde se habilitaron varios centros de evacuación.

El humo provocó una alerta de calidad del aire por niveles nocivos en Ruidoso y sus alrededores.

En California, los bomberos han aumentado la contención de un gran incendio que arde en áreas inclinadas y difíciles de alcanzar en las montañas al norte de Los Ángeles, dijeron autoridades. Pero el clima cálido, seco y con grandes vientos del martes podría suponer un reto para sus esfuerzos.