Ante la elevada contaminación en el área metropolitana de Monterrey, la expectativa de que siga en aumento y por los daños en la salud de los habitantes, expertos en calidad del aire urgieron purificar el aire interior de edificios para reducir el deterioro en la salud, los fallecimientos y hasta en la productividad.

Bruce L. Davidson, Profesor Clínico de la Universidad de Medicina Washington State Floyd, dijo que el aire interior de hospitales, escuelas, oficinas, plazas comerciales, plantas industriales y hasta hogares, también tiene contaminantes del exterior que entran por puertas, ventanas y por personas que traen infecciones.

Además, hay otros contaminantes en el interior que también afecta a las personas en general, incluso las saludables tienen vulnerabilidades y pueden mostrar síntomas frecuentes como tos, sonidos agudos y silbantes al respirar, alergias, gripe y bronquitis, agregó el médico.

Por su parte, Marisa Jiménez de Segovia, directora general de Air-Care de México, indicó que ante el hecho de que las personas pasan en promedio el 90 por ciento del tiempo en interiores de edificios, desde casas-habitación hasta los de todos los tipos y tamaños para trabajo, estudios, compras y diversión, es prioritario que los gobiernos federal, estatal y municipal, así como las empresas privadas, aumenten sus inversiones para purificar el aire en interiores donde hay trabajadores y, en menor medida, clientes y proveedores.

La también consultora en Control de Infecciones Medioambientales por el Consejo Americano de Certificación Acreditada (ACAC) añadió que para mejorar la calidad del aire en interiores se recomienda instalar y dar mantenimiento a filtros en los sistemas HVAC (aire acondicionado, ventilación y calefacción, por sus siglas en inglés), lámparas de luz ultravioleta y purificadores de aire, con el fin de eliminar partículas en suspensión PM10 y PM2.5, incluyendo patógenos aerotransportados, ozono (O3), dióxido de azufre (SO2) y dióxido de nitrógeno (NO2), entre otros.

Rafael Pérez Vanzzini, especialista en Alergia e Inmunología Clínica en Monterrey, explicó que además de los contaminantes que entran del exterior a los edificios por puertas, ventanas, ductos y otros orificios, en sus interiores se mezclan con otros que se generan ahí por diversos motivos, como la calidad de los materiales para su construcción, pintura, hongos de la humedad, preparación de alimentos, aerosoles para limpieza, aromatizantes y humo de cigarro, entre otros, por lo que muchas veces está más contaminado el aire interior.

En cuanto a regulación, Eleazar Rivera Mata, líder Regional de Actividades Gubernamentales de ASHRAE en Región 8 (México, Texas, Oklahoma y Arkansas), señaló que existen normas y estándares técnicos desarrollados por los profesionales de esta organización internacional y que son utilizados mundialmente para definir la calidad del aire interior para los diferentes tipos y usos de edificios que proporcionen ambientes saludables y eficientes.

Los expertos coincidieron en que al no existir un plan integral por parte de los diversos niveles de gobierno ni en el sector empresarial para reducir las emisiones de contaminantes, los ciudadanos deben buscar alternativas que les permitan contrarrestar los efectos nocivos a su salud y garantizar un mejor nivel de vida.