El Estadio Azteca tiene más historia de la que se puede escribir en una nota. Pelé, Maradona, Michael Jackson, Madonna, U2. Un sinfín de partidos de futbol y eventos que hacen al Coloso de Santa Úrsula una pieza esencial de la Ciudad de México. También es la casa del Club América.

Es un buen lugar para platicar con Emilio Azcárraga, el dueño del equipo, un par de horas antes de que el América varonil ganara su 15° título de liga el pasado 26 de mayo. Este logro es especialmente significativo, ya que se suma al triunfo en el torneo de Clausura, otorgando al América un bicampeonato histórico.

Azcárraga, de 56 años, llega al estadio temprano y la única condición para la entrevista es que no hablemos de posibles resultados del partido. Es muy supersticioso. Dos horas antes de que empiece el encuentro, el Azteca ya está pintado de playeras amarillas.

El América ha tenido un buen año de resultados, no sólo en la cancha de futbol. La empresa dueña del equipo, Ollamani SAB, se escindió de Grupo Televisa SAB en febrero, y las acciones no han hecho más que subir. Están arriba 48%, al 12 de junio, y así se han mantenido desde que la acción debutó en la Bolsa Mexicana de Valores con el símbolo AGUILCPO.

La salida a Bolsa hizo del América el primer equipo de futbol que cotiza en México –y de los pocos que lo hacen en el mundo –junto con el Manchester United Plc de Inglaterra, el Borussia Dortmund de Alemania y el Juventus Football Club SpA de Italia.

“Siempre hemos sido innovadores”, dice Azcárraga, a unos pasos del palco Azteca. “Ollamani apenas está viviendo sus primeros meses de nacimiento y estoy seguro que va a ser el principio de una larga historia”.

Azcárraga fue director de Televisa hasta 2017, cuando cedió el título a otros dos ejecutivos y se quedó como presidente del Consejo. Fundada por su abuelo, la compañía de medios manejaba la cadena televisiva más vista en México, así como los operadores más grandes de cable y de TV de paga. En un acuerdo en 2021 con Univision Holdings Inc., combinaron gran parte de la producción de contenido y así comenzó la idea de escindir al equipo de futbol y a otros activos.

Ollamani, el nuevo imperio

En Ollamani, Azcárraga está encargado de un imperio más pequeño. Además del equipo, están los casinos Play City y la operación editorial. Pero es claro que el futbol – y el equipo que su padre construyó– es donde está la pasión de Azcárraga.

Días después de la final –y de la del equipo femenil en Monterrey que perdería–, Azcárraga nos recibe en su oficina en Lomas de Chapultepec para una plática más a fondo sobre Ollamani, los planes de remodelación del Azteca y sobre por qué piensa que un dueño le debe de ir a su propio equipo.

Esta es una versión editada de nuestra conversación.

Hay mucho interés por un detalle en el prospecto en el que se dice que tienes planes de aumentar tu participación en Ollamani, ¿cómo van esos planes?

Cuando se hizo el spin-off fue con la participación que yo tenía en Televisa, que es la parte del fideicomiso de control con el 15 por ciento. He logrado comprar algo, pero el volumen no ha sido tan grande, aunque ha subido mucho el precio. Poco a poco lo que pueda yo hacer. Estoy un poco arriba del 15 por ciento. Creo que el negocio de Ollamani tiene mucho todavía por crecer. Evidentemente, la parte editorial ha sufrido, pero la digital ha estabilizado la operación. El área de juegos, la verdad, está extremadamente bien manejada y son negocios que les podemos llamar tradicionales en la medición de ventas, EBITDA.

La idea de crecer mi participación es definitivamente porque veo una posibilidad muy grande tanto en la parte del América como del Estadio Azteca. No nada más con la remodelación del estadio en sí y todo lo que pueda beneficiar a sus ingresos, sino también con todo el tema de bienes raíces que van prácticamente del Estadio hasta el Periférico.

Algunos analistas consideran que Ollamani es una compañía difícil de analizar porque en realidad no tiene semejantes. Por ejemplo, el Manchester United cotiza, pero no tiene el componente de los juegos, y al mismo tiempo es una acción altamente sensible a trades pasionales, ¿qué pláticas estás teniendo con inversionistas para que entiendan mejor a la compañía?

El América es el primer equipo que sale a la Bolsa de este lado del mundo. Entonces creo que primero hay que educarnos todos en ese sentido. Si ves estrictamente a la empresa, los resultados tanto de EBITDA como de ventas están más del lado de los juegos. Pero cuando ves la valuación que se le da a las ventas o al EBITDA del América, es muy bajo. Creo que ahí tenemos que platicar todos en ver cuáles son las perspectivas en futbol. El crecimiento de los juegos es muy orgánico y es más fácil de analizar.

El tema del América es muy complejo. Están los temas más importantes –derechos de televisión, derechos del jersey-, pero hay una oportunidad, creo yo, cuando ves equipos grandes en Europa, tienen 20 o 30 patrocinadores. Los equipos americanos tienen 120 –y ellos no venden el jersey–. Creo que hay una ventana muy importante de pequeños y medianos patrocinadores que no necesariamente tengan que estar en el jersey. La parte digital del América no se ha explotado –el número de seguidores que hay–.

Creo que esas explicaciones y esa plática con los inversionistas va a ser muy importante. Totalmente.

¿Cómo les explicas la volatilidad de la acción? ¿Qué pasará en un año donde los resultados del equipo no sean buenos y la acción se desplome, aunque los fundamentales sigan estables?

Los fundamentales siempre van a estar ahí. Somos muy institucionales, muy responsables en que los fundamentales económicos de la empresa estén. Lo interesante del lunes que ganaron el título es que, si lo ves en estricto sentido, es una gran noticia para el fan, aunque no lo es tanto para la parte económica porque al final hay premios para los jugadores por ganar un campeonato. Hay un costo más alto por ganar un campeonato que si no lo ganáramos, pero la marca crece. Que suba (la acción) un 20 por ciento porque ganamos un título, me parece increíble. A mí sí me gustaría que estuviera muy pulverizada la acción en la gran mayoría de aficionados que puedan ser parte, no por un tema de tener pequeños accionistas, sino por la definición del Club, por tener a los aficionados ahí.

Estamos aprendiendo un poco en el camino. Hemos visto muchos casos en el extranjero de la manera en que se manejan. Hay muchas oportunidades en el futbol mexicano. Por ejemplo, el futbol femenil no se está viendo y yo creo que es un activo gigante, yo creo mucho en las mujeres.

Hablando del equipo femenil, ¿qué se está haciendo en términos de equidad salarial?

La equidad salarial lo que dice, o lo que quiere decir, es que el porcentaje de ventas o ingresos que te gastas en el salario tendría que ser igual. El problema es que generarle los ingresos a la femenil es bien difícil. Hablamos de inclusión y todo el mundo está a favor de las mujeres, pero vas y te sientas a negociar un patrocinio para la femenil y es muy difícil. Creo que nosotros tenemos que hacer una mejor labor de ventas, tener mejores números y mejores presentaciones.

Pero, aunque el América tiene los números, la femenil es bien difícil venderla. En España hay un sueldo mínimo por debajo del cual no le puedes pagar a un hombre ni a una mujer. Eso está bien que exista. Nosotros estamos por arriba del sueldo mínimo de España con todas las jugadoras.

Nosotros ya estamos dividiendo los contratos diciendo: “si tú, patrocinador, vas a entrar, es ‘x’ porcentaje para los hombres y ‘x’ porcentaje para las mujeres”, esto para empezar a generar una unidad de negocio. Si yo te digo que conseguir un patrocinio para la femenil del América es bien difícil, pues para cualquier otro equipo más pequeño se vuelve el triple de difícil. Deberíamos impulsar todos como Liga los patrocinios globales.

¿Crees que otros equipos mexicanos deberían seguir los pasos del América y cotizar en Bolsa?

Algunos presidentes y dueños han preguntado mucho sobre cómo le hicimos y qué visión tenemos. Y definitivamente creo que hay que encontrar nuevos dueños del futbol mexicano: fondos de inversión, gente que quiere invertir, pero también ser público es una ventaja. Yo creo que la perspectiva del futbol mexicano de aquí en adelante va a ser muy importante e interesante.

El juego tiene 90 minutos, bueno, 100 y pico ahora con que, ya sabes, agregan ocho minutos más, pero es lo que es. Los otros siete días de la semana –menos esos 90 0 100 minutos–, hay que pensar en todo el desarrollo.

Y la pasión es fundamental, pero creo que la operación y la dinámica que tenemos nosotros es de esa manera. Hay que verlo para adelante y el futbol es un negocio, que es muy pasional. Y yo soy el fan número uno. Por otro lado, soy el presidente del Club, el dueño del Club que tiene que ver que sea un negocio.

En abril se dio a conocer que el actor Ryan Reynolds adquirió una participación en el Club Necaxa, ¿cómo ves este tipo de inversiones de celebridades? ¿Te gustaría ver más en México?

Lo que Ryan Reynolds hizo en el Wrexham es interesante. Porque si bien era una cuestión de entretenimiento y de un reality, el equipo fue subiendo de categoría, o sea, deportivamente también dio. Y el involucramiento del dueño es fundamental. Es utilizar personajes de fama para que sean dueños. Pero el América no lo necesita, el América es más famoso que yo, que cualquiera, es mucho más grande que eso.

Creo que, para equipos más pequeños, sí, porque te da visibilidad. Es interesante por eso. Lo veo muy bien. Entre más gente vea la inversión en el deporte en México como una buena inversión, pues habla muy bien del manejo del futbol en México.

¿Ha habido alguna celebridad interesada en invertir en el América a la que le hayas dicho: “no, gracias”?

No, no ha habido. Y te voy a decir una cosa: nunca cerraría la puerta, pero la pregunta aquí es: ¿qué aporta? Creo que la visibilidad que aporta es bien importante porque lo que pudiéramos crecer nosotros en otros países fuera de México y Estados Unidos sería muy interesante. Pero aparte de la visibilidad, ¿qué más puede aportar al crecimiento del Club?

El Estadio reportó ingresos por 366 millones de pesos en 2022. La final fue el último partido que se jugará en el Azteca antes de la inauguración de la Copa del Mundo en 2026. ¿Cómo compensará la compañía esa falta de ingresos?

Hay una buena y una mala. La buena es que se abrió seis meses más, porque estos seis meses no estaban considerados en el presupuesto. Pero los ingresos van a ser mucho más pequeños, aunque no de cero porque está la idea de operar el estadio de Ciudad de los Deportes, pero sí estaba presupuestada la baja de ingresos.

¿También están por anunciar un patrocinador para el Azteca?

Va a haber un patrocinador principal, pero aún no podemos anunciarlo. El naming right del estadio es muy importante, evidentemente, pero te podría decir que van a haber dos más que le van a dar una vida diferente a los ingresos del estadio y también a la experiencia, que es lo más importante.

Entiendo que el patrocinio principal va a ayudar a financiar la remodelación del estadio, que se estima en 900 millones de pesos, ¿qué porcentaje cubrirá?

Esperemos que cubra la mayor parte y estamos por cerrar otros patrocinios, por lo que cualquier cosa que quieras financiar la reduce. Ojalá podamos llegar al 100 por ciento.

¿Cuántos asientos van a agregar durante la remodelación?

Hay una cosa muy importante que luego preguntan mucho, ¿por qué no lo tiraron? Yo creo que los estadios tienen alma y corazón, realmente lo creo. Están construidos con historias de muchísimos fanáticos que han vivido experiencias inolvidables.

Hay mucha historia de futbol: Maradona, Pelé, triunfos de la selección, etcétera. Siento que eso era fundamental, no nada más porque mi papá lo hizo.

El problema que ha tenido el Estadio es que cada director ha hecho un cachito. Es la primera vez que tenemos un diseño pensado a futuro, de aquí a 50 años. De los lugares todavía está el cálculo fino pero yo pensaría que debemos de crecer entre 6 mil y 8 mil.

Hay una discusión entre la FIFA y algunos dueños de palcos sobre quién debería poder usarlos en la Copa del Mundo, ¿cuál es tu postura?

Queremos lograr la mejor negociación entre palcohabientes y la FIFA.

Ahora que Ollamani ya no es parte de Televisa, ¿qué va a pasar con los derechos televisivos del América? ¿estarían dispuestos a escuchar ofertas de alguien más?

Antes, digamos que Televisa subsidiaba al América. Te hablo de los años 80 y 90. Y eso no era bueno ni para Televisa ni para el Club. Entonces se hizo una fórmula con base en lo que se pagaba de derechos a otros equipos, más el rating y lo que generaba de venta. Yo creo que era justa, no necesariamente la mejor por lo que significa el Club y lo que da, pero digamos que todo el mundo estaba contento.

Hoy los derechos han subido mucho y, evidentemente, hay mucho apetito. Esa fórmula tiene que cambiar e ir con el que mejor oferta le puede dar a la América. Ahora, en el centro del América siempre va a estar la afición. Entonces esa oferta que venga debe tener dos componentes: la parte económica – que es muy importante, pero no la privilegiamos-, y el cómo llego yo a esos aficionados.

Hay países en donde la Liga de Futbol es la que agrupa las negociaciones de todos los equipos. Ellos cobran por todos y reparten dependiendo del tamaño de cada equipo, ¿considerarían algo así para la Liga en México?

Juan Carlos Rodríguez, Comisionado presidente de la Federación Mexicana de Futbol, tiene la idea de tratar de unificar ciertos derechos que me parece inteligente.

Pero, como le dije al comisionado: yo tengo tantos ingresos, mis expectativas de ingresos son estas, tú me tienes que mejorar bastante para que yo ponga mis assets allá porque si no, ¿por qué los voy a poner? Esa sí es una negociación netamente económica.

El futbol ha crecido de manera importante en Estados Unidos en los últimos años. ¿De qué manera puedes capitalizarlo para el América?

Una parte muy importante es generar torneos como la Leagues Cup con la MLS (Major League Soccer). Sin embargo, debemos ser cuidadosos. Debido a los torneos de las ligas y los torneos de las confederaciones, los jugadores están jugando muchos minutos. Aunque se busca que haya más juego, cuando un partido dura 115 minutos por el tiempo de compensación, mis jugadores se desgastan mucho más.

Nosotros teníamos cuatro lesionados al final de la temporada, que curiosamente eran los cuatro que habían jugado más minutos con el América, participado en la Concachampions y fueron convocados a su selección.

Esto demuestra que, efectivamente, hay un desgaste significativo.

¿Qué sientes de estar a cargo de algo que claramente es tu pasión número uno? ¿Cómo vives esta nueva etapa de tu vida?

El camino dibujado por Alfonso (de Angoitia) y Bernardo (Gómez) ha sido el correcto en cuanto a tener una cuestión mucho más institucional, de que finalmente nos llega la oportunidad de Televisa-Univisión, de que finalmente tuviéramos la parte de telecomunicaciones clara y de separar esto. La verdad, yo estoy muy contento.

Siento que el mercado, para los resultados que tiene Televisa, la valuación me parece sumamente baja, sumamente castigada, porque finalmente los resultados económicos ahí están.

En la parte de Ollamani y del América sí hay pasión, pero hay una claridad de negocio brutal.

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